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OCCITANIAEdit

Nombre genérico que recibieron las tierras situadas al Sur del Loire en la actual Francia, llamadas también, debido a esta circunstancia, Languedoc. Deriva su denominación de la adopción de la voz oc (latín hoc) para la afirmación sí, en contraposición al romance septentrional que utilizó oil (del latín hoc ille) en la Zona que por ello fue denominada Languedoil. Sus límites occidentales son confusos (existe una gran variabilidad según los autores) al compenetrarse y permear -o ser permeado por- el gascón aquitano. Este romance fue trasplantado también a Navarra (lengua charlina, provenzal, lemosín, etc.) vehiculizado por las poblaciones «francas» asentadas en las villas que bordearon desde fines del siglo XI el camino de Santiago. De esta forma, en estas zonas de Navarra se habló, desde el siglo XI hasta el XIV, un tipo de lengua occitana que durante muchos años fue confundido por diversos autores con el romance navarro, lengua que, durante el reinado de Carlos III fue adquiriendo carácter oficial, lo que determinó el declive y desaparición del primero y la retirada, asimismo, del euskara. En cuanto a la producción literaria del occitano se conservan dos poemas del siglo XIII: Cansó de la crozada, de Ghilhelme de Tudela y La guerra civil de Pamplona de Guillelmus Anelier de Tolosa. Para mayor abundamiento v. NAVARRA - NAFARROA (LENGUA).

Ainhoa AROZAMENA AYALA

OCCITANOEdit

Noticias históricasEdit

En la latinización de la Galia se advierten dos corrientes bien diferenciadas. De una parte la del Midí, más antigua y arcaizante con dos ejes de penetración, el procedente de la cuenca del Garona por el oeste y el de Provenza por el sur-este. De otra la de la región septentrional , al norte, con un latín más progresivo, de tal modo que se puede afirmar que la bipartición lingüística de Francia comenzó con la romanización misma.

Terminada la romanización los diferentes invasores germánicos impusieron sus estructuras lingüísticas modificando en cierto modo al naciente galo-romance, especialmente en lo relacionado con la diptongación y el léxico. Al sur de los límites de la langue d?oïl la influencia franca fue exclusivamente política, no cultural, como se advierte en la ausencia de léxico franco en los dominios de la langue d?oc.

Se considera que la especificidad del occitano era ya un hecho en la época carolingia. A lo largo de los siglos X-XII y mediados del XIII las dinastías feudales ejercieron su poder en las grandes regiones de Aquitania, Languedoc y Provenza, siendo sus vínculos de dependencia con los reyes de Francia puramente nominales.

El occitano o langue d?oc es sin duda la lengua románica que ha conocido un destino más azaroso. Durante la Edad Media fue una lengua de civilización y la expresión de una comunidad humana original, así como el soporte de una cultura refinada en sus dos manifestaciones: una literaria, especialmente a través de los trovadores y otra vehicular en sus dos facetas, jurídica y administrativa, con abundantes testimonios escritos, particularmente entre los siglos XI-XV.

En el Midí la literatura poética de los trovadores destacó como la primera en Europa, tanto por su calidad, como por su inspiración y en alguna manera se asemejaba al refinamiento de la poesía amorosa y mística de los árabes, gozando de la protección y mecenazgo de nobles y burgueses que acogieron a trovadores y trovadoresas en sus cortes y en sus burgos. Este tipo de literatura fue sin duda la expresión más lograda de la lengua occitana y se caracterizó por ser elitista y cortesana. La llamada "Guerra contra los cátaros" (1209-1229) supuso el fin del mecenazgo ejercido por la nobleza y la burguesía, al perder éstas su papel dominante en la sociedad y sus feudos, siendo sustituidos por gentes procedentes del norte, que desconocían el occitano y rechazaban las formas de vida y la cultura del sur.

A fines del siglo XV y en especial a primeros del XVI el llamado occitano administrativo comenzó a perder fuerza de modo progresivo, más o menos acentuado según las regiones. De hecho el edicto Villers-Cotterêts (1539), que dispuso que el francés fuera la única lengua empleada en la administración pública, no fue tanto la causa de su decadencia, sino la de la constatación de su declive. A pesar de un cierto renacimiento literario a lo largo del siglo XVI, bajo el influjo del petrarquismo y de los imitadores de la Pléiade, sin embargo la lengua occitana fue perdiendo impulso, si bien su uso como lengua popular siguió vigente hasta la Revolución Francesa.

En el siglo XIX surgió el movimiento literario, conocido con el nombre de Felibrismo, seguido del Mistralismo a causa del vigoroso influjo de Federico Mistral (1859) y en el siglo XX el estudio del occitano conoció un gran impulso gracias al Instituto de Estudios Occitanos, la celebración de Congresos Internacionales llevada a cabo por la Asociación Internacional de Estudios Occitanos (AIEO) y la dotación de escuelas, publicación de libros, etc. Su pretensión actual es la de servir como medio de expresión a una cultura regional sin menoscabo de la vigencia del francés.

Repartición dialectalEdit

Comprende dos grupos específicos y varios subordinados:

1.- El nor-occitano, que se caracteriza por la palatalización de los grupos ca- > cha y ga- > za : cantat > chanta, branca > brancha ?rama?, castellu > chastèl; gallus > jal ?gallo?; gallina > jalina, plaga > plaja ?llaga?, etc.

Dentro del nor-occitano tenemos el lemosino, el auvergnat y el provenzal alpino.

2.- El occitano medio. Es el más conservador y más próximo al occitano clásico medieval y el más comprensivo para todos los occitano-parlantes. Se aleja tanto de las soluciones más específicas del nor-occitano, como de las más arcaicas del gascón. Comprende los lialectos:

a) el languedociano, que es el occitano por excelencia y el más extendido geográficamente.

b) el provenzal, con las hablas de la antigua Provenza, los condados Venaissino y de Niza y las hablas de Nîmes y Uzès.

c) el gascón, cuya originalidad le convierte en casi una lengua propia.

Rasgos específicos del occitano medioEdit

I Fonética

A. Vocalismo

   * 1.- Caída de las vocales finales, salvo la -a: muru > mur, flore > flor, porta porta.
   * 2.- Falta de diptongación espontánea: pede > pe ?pie?; ferru > fer ?hierro?, etc. En cambio se da condicionada por yod o por -u: lectu > lieit ?lecho?, nocte > nueit ?noche?; bov(e) > buou ?buey?.
   * 3.- Mantenimiento del dipt. lat. au: causa > causa, ausare > ausar ?osar?, etc.
   * 4.- Palatalización de la u lat.: luna > lüna.

B. Consonantismo

   * 1.- No palatalización de ca- ni de ga-: cantare > cantar
   * 2.- Mantenimiento de la labio-velar w en los grupos kw-, gw- seguidos de á: quando > quan, *guardare > guardar.
   * 3.- Caída de -n salvo en provenzal: pan(e) > pa ?pan?, vin(u) > vi ?vino?, ben(e) > be ?bien?.
   * 4.- Vocalización de -d- en el grupo intervocálico -dr- > y: credere > creire ?creer?.
   * 5.- Paso de -d- intervocálica > [z]: sudare > susar ?sudar?; nuda > nüsa ?desnuda?.
   * 6.- Asimilación de -mb- > -m- y de -nd- > -n-: camba > cama ?pierna?: demandare > demanar ?preguntar?.
   * 7.- Palatalización del grupo -ct- > ch (salvo en gascón): factu > fach; facta > facha.
   * 8.- Mantenimiento de los grupos iniciales pl-, cl-, gl-, etc.: plicare > plegar ?plegar?; plovere > ploure ?llover?; clave > clau ?llave?.

II Morfología-Sintaxis

1.- En la etapa medieval se conservaron los casos sujeto y régimen, hoy sólo susbsiste el caso régimen.

2.- Inclusión de la consonante velar k o g en los perfectos en -ui: debui > dec ?debí?; habui > ac ?hube?; volui > volc ?quise? ; etc.

3.- Introducción de la proposición a para indicar el objeto directo de persona: l?aimi al mieu paire ?amo a mi padre?.

4.- Mantenimiento de los pronombres adverbiales en, y (< lat. inde, ibi-hic).

En lo referente al léxico el occitano ocupa una posición intermedia entre el francés y el ibero-romance e incluye voces de origen árabe desconocidas en francés, como alcavòl ?alcahuete?; cenha ?molino?, etc.

GascónEdit

Lengua romance que emerge en la Vasconia medieval y que en su proceso de expansión cubre una Zona que va desde el Garona a los Pirineos y que se detiene en lo que hoy es la región de Zuberoa o Soule. Paralelamente y, muy afin, emerge el dialecto aragonés sobre la vertiente meridional pirenaica de esa misma Vasconia. El histórico Ducado de Vasconia pierde la lengua aborigen quedando fragmentado lingüísticamente en tres zonas, la de habla propia y las romanizadas gascón y navarro-aragonés de la Ribera navarra, Alto Aragón y Rioja, que permanecieron largo tiempo bilingües. La supervivencia de nombres euskéricos en la mitología gascona y, sobre todo, la densa toponimia vasca en territorio gascón actual estudiada por Corominas, el nombre Vasconia = Gascuña y, sobre todo, su historia medieval dejan ver a las claras que el actual país de habla vasca es un territorio residual de esa Euskalerria medieval. Rohlfs, que ha estudiado detenidamente el gascón, dice que no nos hallamos ante uno de los dialectos del dominio provenzal, sino ante un idioma que por sus peculiaridades se aproxima a lo que consideramos como lengua independiente. Una opinión parecida sostenía ya Luchaire, verdadero fundador de la filología gascona, cuando dice que por su situación sobre el territorio de una vieja lengua iberoeuskariana -la de los antiguos aquitanos-, el gascón tiene un lugar aparte en el conjunto de dialectos de la lengua de Oc y que merece ciertamente una atención particular de los romanistas. Del mismo modo se expresa el provenzalista alemán Carl Appel: "Si en alguna parte hay una frontera absoluta entre los dialectos de Francia, es en la frontera del Garona, que separa los dialectos bearneses y gascones de los de Languedoc. Es pura convención separar del complejo occitano la lengua del Roussillon, pero no el gascón". Quien desee estudiar este romance puede consultar con provecho la excelente monografía de Gerhard Rohlfs, Le Gascon, Pau, 1970 (250 pp.). Sobre características del gascón de Bayona, ver artículo BAIONA (lengua). Recientemente Adelin Moulis ha descubierto reliquias euskéricas en el romance de Ariége (Montségur et le drame de Cathare, 09, Vermiolle, 1965). El área del romance gascón, que cubre el territorio que va desde el Garona a los Pirineos y el mar, no coincide con las orillas del Garona ni con la actual frontera franco-española. De una parte, sigue el curso del Garona desde Boussens (Haute-Garonne) hasta la Réole (Gironda). Se desborda sobre la orilla derecha.

1.- En los departamentos de Haute-Garonne y el de Ariège donde comprende la parte meridional y oriental del "arrondissement" de Saint-Gaudens y completo el de Saint-Girons.

2.- En el departamento de la Gironda avanza hasta Dordogne. Por otra parte, no toca la frontera pirenaica sino después del pico de Brougat (Ariège), donde terminan las poblaciones languedocianas del país de Foix, hasta el pico de Anie (Basses-Pyrénées) que es el lugar donde comienza la lengua vasca. Ahí han tenido límite, durante siglos, el euskara suletino, el euskara roncalés, el dialecto bearnés y el aragonés de Ansó. El gascón está en uso, pues, en nueve departamentos: Ariège, Haute-Garonne, Tarn-et-Garonne, Lot-et- Garonne, Gironde, Hautes Pyrénées, Gers, Basses- Pyrénées, Landes. De estos nueve departamentos, tres solamente pertenecen por entero al dominio del gascón: las Landas, Gers, Hautes-Pyrénées. Cuatro se reparten entre el gascón y varios dialectos provenzales: Ariège (gascón en el Conserans, "arrondissement" de Saint-Girons): la Haute Garonne (en Comminges y el país denominado Gascuña tolosana, "arrondissement" de Saint-Gaudens, partidos de Muret y Toulouse); Tarn-et-Garonne (en Gimoès y Lomagne, partido del arrond. de Castel-Sarracin); Lot-et-Garonne (en el Condomois y el Agenais meridional, arrond. de Nérac, partidos de Marmande y Agen). En la Gironda, donde el gascón se habla hasta Burdeos, Entre-deux-mers y le Bazadais (arrond. de Lesparre, de Burdeos y de Bazas, partidos de los "arrondissement" de la Réole y de Libourne. En los Pirineos Atlánticos se habla en el Béarne, norte de Baja Navarra, Bayona y Biarritz. En tiempos de Luchaire (1879) lo hablaban dos millones de habitantes. [Luchaire: La langue gasconne, París 1879. Moderna edición de Genéve, 1973]. Un autor moderno, Jacques Allières, viene a confirmar las concordancias entre el área serológica, el área toponímica y el área vascona histórica con estas palabras: "La historia concuerda con estos datos lo suficiente como para permitirnos pensar que los aquitanos de César eran protovascos, la mayor parte de los cuales se dejaron romanizar (actual Gascuña) mientras que los pueblos del extremo sudoeste se mantuvieron fieles al idioma ancestral (actual país vasco)". (Cfr. Les Basques, "Presses Universitaires de France, Que sais je?", n. 1668, Vendôme, 1977, trad. española, Madrid, 1978, pp. 22 y 48 respectivamente.] Aparte del gascón hablado y su sustrato euskérico es de interés el estudio del gascón escrito empleado por ej. en la redacción del Fuero de Bayona, del siglo XIII; en "Los Fors et Costumas deu Royaume de Navarre Deca-Ports" (Pau, 1681) y en otros muchos documentos oficiales y privados. Existe, además, una "Académie gasconne" en Bayona. Sobre los gascones en Guipúzcoa escribió detalladamente Serapio Múgica en 1923 y en el tomo homenaje a D. Carmelo de Echegaray y, más tarde, José Múgica, en el "Boletín de la Real sociedad Vascongada de Amigos del País", 1967 (pp. 3-25, 106-109).

Noticias históricasEdit

J. César en sus Comentarios a la guerra de las Galias dice respecto de la antigua Aquitania: "La Galia está dividida en tres partes. Una la ocupan los Belgas, otra los Aquitanos y la tercera los Celtas, como se llamaban ellos, o como decimos nosotros, los Galos. Todos se diferencian por su lengua, instituciones y leyes. Los Galos están separados de los Aquitanos por el Garona y los Belgas por el Marne y el Sena".

La asimilación de los Aquitanos a la romanización debió iniciarse a partir del 51 a. C. y prosiguió de manera pacífica, alcanzando su apogeo a comienzos del s. III d. C. con el edicto de Caracalla, que convirtió a todos los habitantes del Imperio en ciudadanos romanos. La Aquitania pasó a ser plenamente romana con sus calzadas, acueductos, templos, circos, pórticos y villas, implantándose el cultivo de la viña en las tierras de Burdeos en el siglo primero d. C. en tiempo de los emperadores Claudio y Nerón.

En época romana la Aquitania se denominó primero Provincia Aquitania Tertia, posteriormente Novempulania y finalmente Vasconia, de donde procede la voz Gascogne, del mismo modo que de vasconem > gascon. Esta especificidad étnica no céltica y su primitiva lengua aquitana motivaron que el gascón, romance resultante de la evolución del latín hablado en la región, conservara ciertas semejanzas con los romances hispanos, castellano, catalán y aragonés, así como con la lengua vasca.

El gascón, como afirma P. Bec, constituye dentro del conjunto occitano una entidad lingüística original, tanto como el catalán respecto del occitano. Ya en la Edad Media los trovadores lo consideraban como un lengatge estranh y las Leys d?amor (s. XIV) lo equiparaban con el español, el francés, el inglés, etc., como una lengua propia. Ello no ha impedido nunca que un occitano-hablante lo entienda sin mayor dificultad y que la intercomprensión entre todas las variantes occitanas sea un hecho reconocido.

Geográficamente el dominio del gascón está limitado al oeste por el Atlántico, al sur por los Pirineos y al este por el curso del Garona desde su desembocadura hasta Toulouse y más al sur por el Ariège, afluente del Garona. Lingüísticamente se distingue de las otras variantes occitanas por su fonética principalmente. De acuerdo con G. Rohlfs el sustrato aquitano-vasco actuó en la formación del gascón, dándose importantes vestigios euskéricos en la toponimia de Gascuña, como lo muestra J. Corominas en su estudio "Du nouveau sur la toponymie occitane" en Beiträge zur Namenforschungen, 8 (1973). Asimismo se dan numerosos préstamos vascos en el léxico gascón. De otra parte se advierte una notable influencia del gascón en la toponimia del País Vasco Norte, particularmente en los textos anteriores al s. XVI, momento en el cual dicha influencia fue sustituida por el francés.

Rasgos específicos del gascónEdit

Lingüísticamente el gascón se diferencia de las otras variantes occitanas por una serie de rasgos fonéticos:

   * 1.- El gascón carece de f-, por el paso de f- latina seguida de vocal o de consonante a h- aspirada. Así frente al occitano común: filha, farina, flor, fred, calfar, etc.; el gascón dice: hilha, haria, hlor, hred, cauhar, etc.
   * 2.- En gascón cae la -n- intervocálica como en portugués. Así en languedociano tenemos: una, luna, amenar (?llevar?), semenar (?sembrar?), etc.; y en gascón: una, lua, amiar, semeiar, etc.
   * 3.- En gascón se da la prótasis de a- ante r- inicial. Este rasgo se detecta en el alto-aragonés y en euskera (cf. errota, erreka, etc.). Así frente al languedociano: rat ?rata?, rasim ?racimo?, roda ?rueda?, riu ?río?, ram ?ramo?, etc.; en gascón tenemos: arrat, arrasim, arroda, arríu, arram, etc.
   * 4.- En gascón la -ll- geminada latina experimenta varios cambios, según se trate de a) de posición intervocálica. Así de bella > bera ?bella?, bullire > borir ?bullir?, gallina > garío, illa > era ?art. la, etc.
     De b) de posición final: castell(u) > casteth, vitell(u) > veteth ?novillo?, aquillu > aqueth ?aquel?, etc.
   * 5.- Se da la tendencia a la metátesis de r: capra > craba.
   * 6.- Los grupos consonánticos latinos -mb-, -nd- evolucionan a m, n, similarmente a lo que ocurre en catalán. Así la voz latina camba ?pierna? > gasc. cama; palumba > paloma; landa ?tierra sin cultivar? > lana; vendere > bene(r), etc.
   * 7.- Similarmente al cat. y al cast., el gascón conserva los grupos qu-, gu- seguidos de la vocal a: quattuor > quoate, quando > quoand, quartu > quoart, v. guardare > guoarda(r), lingua > lenga-lenguoa, der. lengoatge.
   * 8.- La -l final de sílaba y de palabra se vocaliza en u, formando un diptongo: malu ?mal?> mau, mel ?miel ?> meu, sale ?sal ?> sau, aprile ?abril ?> abriu, cal(e)facere ?calentar ?> cauhar, etc.
   * 9.- La v latina que evolucionó a labiodental en fr., it., port., etc., pasó a bilabial como en castellano: vinu > bi, vacca > baca, vivere ?vivir ?> biber, etc.
   * Por último los sufijos latinos -ariu, -aria pasaron al gascón como -èr, -èra, en lugar de -ièr, -ièra como en occitano común.

Documentación medieval gascona en Laburdi, Nafarroa Behera y ZuberoaEdit

Como es sabido en las tierras del Adur y su zona de influencia la "scripta bearnesa" fue oficial a lo largo del medievo y otro tanto se documenta en los tres territorios del País Vasco Norte, si bien la lengua hablada era el euskera. Por lo que toca a Laburbi, Bayona fue el núcleo histórico y económico más importante y su documentación medieval, especialmente durante los siglos XIV y XV fue enteramente redactada en gascón. Prueba de ello son los muchos cientos de documentos depositados en la Biblioteca Municipal de Bayona y las tres grandes colecciones diplomáticas publicadas: El Livre d?Or de Bayonne, publicado por el Abbé Bidache. Impr. De B. Broise, Pau 1894; el Livre des Establissements de la Ville de Bayonne, de los autores E. Ducéré y P. Yturbide. Impr. A. Lamaiguère, Bayonne 1892; y el Livre des Fondations de la Cathédrale de Bayonne au XV siècle, de V. Dubarat. Impr. Honoré Champion, Paris 1913.

Respecto de la Baja Navarra, el conjunto de documentos redactados en gascón a lo largo de los siglos XIV y XV junto con el Censo de 1412-1413, constituyen una clara prueba de la vigencia de la "scripta gascón-bearnesa" en la Navarra de Ultrapuertos. La documentación medieval conservada en el AGN de Navarra, redactada en gascón, abarca más de siglo y medio, desde 1305 a 1479 y comprende 365 documentos. Todos ellos se refieren a la administración de la Terra de Navarre de ça Portz, como se cita en los textos. El 73% de los mismos fueron redactados por notarios bajo-navarros de las villas de San Juan de Pie de Puerto, Garris, Saint-Palais, Ostabat y Labastide-Clairance, sin olvidar otras localidades, como Bayona, Pau, Oloron, Orthez, Bagnères-de-Bigore, etc. La Navarra Peninsular está también representada con la datación de documentos gascones con un 17%, ya que fueron escritos principalmente en Pamplona, Sangüesa, Estella, Olite, Tafalla, etc.

Por último el Censo de población de 1412-1413, redactado enteramente en gascón y muy probablemente en San Juan de Pie de Puerto, constituye una prueba más de la vigencia de la llamada "scripta gascón-bearnesa" en dicho territorio, sin menoscabo evidentemente de la vigencia del euskera como lengua hablada por la práctica totalidad de sus habitantes.

En lo tocante a Zuberoa, que como es sabido no contaba con núcleos urbanos tan relevantes como los señalados en los dos territorios citados, tenemos dos piezas documentales fundamentales para el conocimiento de la administración del territorio: Le Censier Gothique de Soule de fines del s. XIV y La Coutume de Soule. El primero de los textos fue redactado bajo el mandato de Gaston Febus. Constituye la referencia más completa para el conocimiento de las casas, sus habitantes y sus bienes. El segundo comprende la relación de las normas que regían a sus habitantes. Se puede afirmar que en los tres territorios citados la lengua escrita oficial fue el gascón, especialmente durante los siglos XIV y XV, hasta que se fue imponiendo el francés o "langue du roi", a partir del Edicto de Villers-Cotterêts de 1539.

El gascón en San Sebastián, Pasajes y FuenterrabíaEdit

J. Antonio del Camino afirma en su trabajo sobre San Sebastián (Diccionario Geográfico-Histórico de España, II, Madrid 1802, 320-321) que:"... en la unión de Castilla y Gascuña (1202-1204) debe ponerse, al parecer, la época y origen de haberse introducido en San Sebastián y pueblos de alrededor la lengua gascona que fue muy corriente y aún se usó en instrumentos públicos..." Serapio Múgica, a su vez, un siglo más tarde recoge la opinión del Dr. Camino y añade que la pertenencia de San Sebastián a la diócesis de Bayona se explicaría por razones de lengua, ya que los gascones de San Sebastián eran numerosos y mantenían intensas relaciones con los gascones del otro lado del Bidasoa. Y añade: "... dígase si no parece justo el que los gascones de San Sebastián se entendieran con Bayona en gascón en todo lo concerniente a asuntos eclesiásticos".

Por su parte J. Mª Lacarra en su estudio "A propos de la colonisation "franca" en Navarre et Aragon", Annales de Midi, 65 (1953) considera que la repoblación de San Sebastián con gascones no tuvo nada que ver con la revuelta de los gascones contra el poder inglés instalado en Bayona en 1152, o el asentamiento de bayoneses en San Sebastián en 1204, como resultado de la política matrimonial entre Alfonso VIII y Leonor de Aquitania, sino que fue el resultado de la política de Sancho VI el Sabio, quien fundó San Sebastián en 1181 con gascones bayoneses y con un propósito muy concreto, la creación de un puerto para su reino.

A su vez S. Múgica, autor que se ocupó del tema en diferentes trabajos , siguiendo a Gamón, añade: "Mejor se puede creer que el lenguaje de los gascones se propagó aquí, porque era el lenguaje de los primeros pobladores que tomaron asiento al pie del Urgull, que también lleva nombre gascón ..."

A pesar del largo espacio de tiempo de su permanencia en la villa donostiarra son pocos los testimonios escritos redactados en gascón que nos han quedado. El Dr. Camino que llegó a conocer el Libro Becerro de San Sebastián antes del incendio del Archivo en 1813, nos dice en su obra Historia de San Sebastián, que en dicho Libro había un documento de 1309 escrito en gascón, que trataba de la Ordenanza sobre el consumo de vino y sidra, así como otros diversos instrumentos del s. XV con sentencias pronunciadas por los jueces nombrados por San Sebastián, Pasajes y Bayona.

Conocemos dos documentos más, redactados por el notario de San Sebastián, Johan de Bassessarri, en 1301 y 1304 y un tratado de paz de 1328 de los marinos de Bayona con los de San Sebastián, redactado igualmente en gascón y copiado en el Livre des Establissements de la Ville de Bayonne. En el proceso contra las brujas de Fuenterrabía de 1611, estudiado por Juan Arzadún (RIEV, 8, 1918), se cita entre los testigos a Isabel García, la cual estando en presencia del aker, le oyó que llamaba a los de San Sebastián y Pasajes en gascón y a los de Irún y Hendaya en euskera. Ello permite pensar que en el s. XVII la población de San Sebastián debía ser trilingüe. Por un lado el euskera y el gascón como lenguas populares y por otro el castellano, como lengua oficial y culta.

H. Gavel refiriéndose a ciertos manuscritos de L. Bonaparte depositados en la Diputación de Guipúzcoa, dice que en 1918 localizó una nota relativa a Pasajes, titulada Des gascons à Pasaje. En dicha nota se decía que en Pasajes de San Juan había varias familias que hablaban gascón. Según G.Lacombe se trataría de pescadores gascones que se habían establecido en Pasajes a causa de las dificultades de navegación que presentaba el Adur por los bancos de arena en su desembocadura. Razón por la cual se afincaron en el puerto de Pasajes de calado más seguro y llegaron a formarse sociedades vasco-gasconas dedicadas a la pesca de ballenas y bacalao. Según H. Gavel, el gascón desapareció completamente en San Sebastián en 1918, siendo de habla castellana la mayoría de sus habitantes, quedando el euskera recluido a algunos barrios. Por el contrario en Pasajes, cuando se perdió el gascón, el euskera fue general.

S. Múgica en el trabajo ya citado anteriormente recogió frases en gascón en Pasajes a gentes ya mayores en 1918, como: "Vespeyat avetz?" ?¿ habéis merendado?; "supat avetz?" ?¿ habéis almorzado?? ; "minchat avetz?" ?¿habéis comido??.Entre los topónimos de origen gascón cita: Monte Urgull (San Sebastián, del gasc. urgull ?altanero?); Cabo Higuer (c. de Fuenterrabía, del gasc. higuer ?higuera?); Molinao (c de Pasajes, del gasc. moli nau ?molino nuevo?). Asimismo cita varios nombres de calles donostiarras, como Narrica, del gasc. na ?señora?; Enbertrán, del gasc. en ?señor?.

Estos testimonios y otros, incontestablemente gascones, se explicarían, según H. Gavel, por la presencia de pequeñas colonias gasconas de pescadores afincadas entre San Sebastián y el Bidasoa desde la Edad Media hasta comienzos del s. XX, al borde del mar.

Gascón donostiarraEdit

Es conocido desde el s. XIV hasta el XVII. Sus documentos administrativos se caracterizaron por pertenecer a la familia de los «scripta bearnesa» en contraposición a los «scripta tolosanos» de los francos de las poblaciones navarras. Su permanencia ha quedado plasmada en la onomástica personal -Brunet, Chofre, Laffitte, Gamón, Lafón, etc.- y en topónimos entrañables como Urgull, Ayete, Polloe, Ulía, Miramón, Mompás, Narrica, Molinao, fuente de la Cutralla y otros. Dice C. Echegaray que en Donostia influyó sobremanera «el espíritu gascón sobre el espíritu eúskaro, modificando más o menos el tipo primitivo e introduciendo en él cosas que no son propias de la raza vasca, como la jovialidad franca y retozona, cierta viveza de ingenio muy meridional y muy gauloise y hasta el instinto satírico, no encendido, vehemente y mordaz sino apacible, alegre y risueño; ese instinto satírico que no nace de la indignación sino de cierta ingénita e irremediable propensión a la risa y de cierta facilidad especial para ver el aspecto ridículo de las cosas».

Ricardo CIERBIDE MARTINENA (2008)

Guilhem de TudelaEdit

Trovador, de cuya vida es difícil precisar datos exactos, nacido en Tudela de Navarra -según algunos autores en el Languedoc- a finales del siglo XII. Floreció en la primera mitad del siglo XIII, Autor de La chanson de la Croisade contre les albigeois, escrita en provenzal y de cuya paternidad es sólo segura la primera parte; obra de gran valor historiográfico para el estudio del pasado navarro y del siglo de Francia. Se ha discutido incluso su existencia como autor por la aparente anomalía de escribir en provenzal un juglar navarro sin tener en cuenta que en su época era la lengua de la juglaría. Pero como él mismo, al declararse autor del poema, nos dice que se crió en Tudela de Navarra no cabe duda de su autenticidad como autor y como persona. Da, además, interesantes datos biográficos suyos y otros detalles de indudable autenticidad. He aquí el comienzo del poema en que habla de sí mismo:

El nom del Payre e del Filh e del Sant Esperit

Comensa la cansó que maestre Guilhem fit,

Us cleres qui fo en Navarra, a Tudela, noirit;

Pois vint a Montalba, si cum Festoria dit.

S'i estet onze ans, al dotze s'en issit,

Per la destructio que el conog e vic

En la geomancia, qu'el a lonc temps legit,

E conoc que l païs er ars e destruzit,

Per la fola crezensa qu'avian consentit,

E que ti ric borzes serian enpaubrezit

De lor grans manentias, don eran eriquit,

E que li cavaIier s'en irian faizit,

Caitiu, en autras terras, cossiros e marrit.

Per so s'en issit il, cum avez oït;

Al comte Baudoï (cui Jesus gard e guit)

Vint el, a Brunequel, que mon joi l'aculhit,

Puis lo fist far canonge, ses negun contradict,

Del borc Sant Anthoni, qu'el avoit establit,

Ab maestre Tecin, que fort o enantit,

E Jaufre de Peitius qui lui pas non oblit.

Adonc fit el cest libre es el meteish l'escrit.

Pos que fo cornensatz, entro que fo fenit,

No mes en als sa entensa neish a penas dormit.

Lo libre lo he faitz e de bos motz complit,

E si.l voletz, li gran e li petit,

I poires rnot apendre de sen e de bel dit,

Car aisel qui le fe n'a.l ventre tot farsit',

E sel qui no.l conoish ni no l'a resentitit

Ja no so cujaria.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, he aquí la Canción que compuso el maestro Guillaume, un clérigo que se educó en Tudela, en Navarra. Vino pronto a Montauban, como se dice en el relato y permaneció allí once años. En el curso del duodécimo año, se marchó por causa de la devastación que la geomancia le había permitido prever. Porque había estudiado esta ciencia largamente y por ella había conocido que el país sería quemado y devastado, por causa de la loca creencia que había sido aceptada. Supo que los ricos burgueses serían despojados de los grandes bienes que habían amontonado y que los caballeros serían desterrados a tierras extranjeras, miserables y llenos de angustia y tristeza. Por eso marcha (de Montaubant), como has leído, y va a Bruniquel, junto al conde Baudouin (que Jesús le protege y le guía). Este le recibe muy alegremente y rápidamente le da un canonicato, sin ninguna dificultad, en el burgo de Saint-Antonin, cuya posesión había tomado el conde con el maestro Tedise, que le ayudó mucho, y Geoffroi de Poitiers, que no le olvidó. Guillaume compuso y escribió este libro. Desde que lo comenzó, no se ocupó de otra cosa y aún apenas dormía hasta que lo terminó. Es un libro bien compuesto, lleno de buenos versos. Ysi os tomáis la molestia de escucharlo, todos, grandes y chicos, aprenderéis muchas cosas bien dichas y de profundo sentido, porque el autor se ha llenado abundantemente, y quien no conozca su poema y no haya recibido su impresión no se podrá hacer una idea.

El poema de la cruzada contra los albigenses es del siglo XIII, escrito, quizá, entre 1212 y 1213, ya que en el preámbulo alude a la batalla de las Navas de Tolosa, acaecida en 1212. Es un poema de versos irregulares que componen estrofas de unos 210 versos. Narra los orígenes de la cruzada, la conquista de Beziers, el cerco y conquista de Carcasona, ahora con la intervención de Pedro II de Aragón, avance de Simón de Monfort con sus aliados, vanas predicaciones de Arnaud de Amauri y del obispo de Tolosa aquitana. Asalto de ciudades y cerco de Tolosa, levantamiento de los albigenses, contraofensiva de Simón de Monfort y capitulación de Moissac. Da fin al poema con sucesivas conquistas y la entrada en la guerra de Pedro II de Aragón. Fue publicado el poema por vez primera por Claude Fauriel, en París, año 1861. Le sucedió otra edición completa, esta vez de P. Meyer, en París también, pero en 1875-1879. Muchos años más tarde, en 1931, E. Martin-Chabot publica la primera parte titulada La chanson de Guillaume de Tudela. Guillermo de Tudela nos relata paso a paso la cruzada vivida día a día, y de ahí su valor histórico aparte su valoración literaria. Esta crónica en verso dista mucho de ser un canto épico de gran valor literario. Su principal valor es testimonial.

Bernardo ESTORNÉS LASA